Afrontamiento de separaciones y divorcios

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Una separación, un divorcio o una ruptura sentimental es un acontecimiento vital muy estresante, debido a que es una situación impredecible, incontrolable y hay una enorme sensación de pérdida de apoyo social, ya que es una carencia o privación de alguien con el que se ha pasado mucho tiempo. Lo que provoca mucho dolor. En un primer momento es muy normal sentir conmoción o ira y luego pasar a una desorganización total, en todas y cada una de las áreas de nuestra vida. Finalmente, si se ha realizado un buen proceso se procederá a una reorganización gradual de las parcelas de nuestro día a día.

La forma en la que afrontamos este tipo de situaciones dependerá de muchas variables como nuestra personalidad, cómo me enfrento a los problemas, los recursos que poseo para rehacer mi vida, la naturaleza e importancia de la relación, las circunstancias, si sabemos el por qué… y, por supuesto, la forma en la que se termina la relación.

A veces, el fin de la relación se ha ido gestando durante años pero también puede ser de forma repentina, cuándo al menos uno de los dos no lo espera y por la decisión del otro miembro de la pareja. En este caso la persona que toma la decisión puede sentir culpa mientras que el otro miembro se siente traicionado, con muchos sentimientos de rabia e ira.

Una separación o un divorcio, al final, significan una ruptura del equilibrio de nuestra vida, lo que conlleva sufrimiento. Generando un proceso de duelo, aunque la mayoría de las veces, uno de los dos, lo vive como un paso hacia delante y el otro como un retroceso. Pero para ambos es una pérdida que hay que superar y dónde multitud de emociones nos desbordan. A momentos, la nostalgia y pena inicial se mezcla con la rabia, luego pasamos a la melancolía, al desamor o a la desesperanza junto con emociones de liberación y alegría. Y además… podemos sentir odio, celos, envidia, deseos de controlar al otro…

Mi gran preocupación…. Son mis hijos ¿Cómo puedo ayudarles a mejorar su adaptación ante la separación?

El mayor de los problemas cuándo se sufre una ruptura es si se tienen hijos de por medio, ya que para ellos si suele crear un enorme sufrimiento. Los cambios que suceden en sus vidas suelen ser muy estresantes para ellos. Hay varios factores que influyen en la adaptación a la nueva situación como el nivel de conflicto de los padres, la edad de los niños en el momento de la separación, la relación que tienen con el miembro de la pareja con la que viven, las nuevas parejas de ambos, el sexo del niño/a,…, entre otros muchos.

Está comprobado que los niños que han vivido una separación de sus padres tienen un mayor número de problemas de conducta y psicológicos, una disminución del rendimiento académico y se meten en muchos más problemas o conflictos.

¿Qué tenemos que hacer con nuestros hijos para crearles el mínimo sufrimiento?

Para favorecer la adaptación a la nueva situación y reducir, en lo posible, los efectos psicológicos de la separación o divorcio de los padres los niños deben reconocer y aceptar la ruptura, lo que implica entender qué quiere decir el divorcio y aceptar las realidades que conlleva. Es importante que puedan continuar con sus actividades cotidianas, a pesar de que  este hecho suele suponer la pérdida de las rutinas familiares diarias y de la estabilidad.

También hay que tener en cuenta que serán muchas las emociones a las que tendrán que sobreponerse, entre ellas, el sentimiento de rechazo, humillación e impotencia que provoca la partida de un progenitor, o la rabia contra los padres y la autoculpabilización. Ningún niño, incluso, si es adolescente cree que el divorcio no tenga culpables, por ello siempre suelen culpar a uno de los padres o a sí mismos.

Otra tarea necesaria que tenemos que llevar a cabo con ellos es conseguir que acepten que el divorcio es definitivo. Todo niño tiene fantasías de reconciliación de los padres y lucha con sus esperanzas para restablecer de nuevo la familia. Por último, siempre será más fácil para ellos que, a pesar de que nosotros no tengamos relación con nuestra ex pareja, ambos padres sigan ejerciendo como tales.  Ya que es independiente ser padre o madre y marido o mujer.

Desde el Centro MMG, ¿Cómo trabajamos en separaciones o divorcios?

Una separación o un divorcio puede ser una experiencia muy complicada por lo que es importante un correcto manejo de las emociones  y de la situación para que puedas ver el futuro con menos desesperanza. Es normal que si has sufrido un divorcio o una ruptura reciente te sientas muy desorganizada/o y cómo si todo el mundo se te hubiera venido abajo.

Nuestro objetivo es aliviar el sufrimiento y guiarte a través de las fases y pasos necesarios para conseguir realizar el duelo por la pérdida de una forma adaptativa y saludable. Te ayudaremos, a través de la evaluación, a analizar la situación de forma objetiva con el fin de crear un plan de intervención ajustado a tus demandas. Tras ello se aportaran pautas y estrategias para superar la ruptura, manejar las emociones, reconstruir la autoestima y el superar todos los problemas asociados.