Problemas de conducta o disruptivos

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«Si quieres que tu hijo sea un gran hombre el día de mañana, trátelo como si tuviera todos los talentos que se necesitan para serlo. Si no los tiene, los desarrollará»

¿Por qué la adolescencia es una etapa difícil?

El problema de conducta en la adolescencia constituye uno de los problemas más frecuentes en terapia, por lo general suelen abarcar todos los contextos familiar, escolar y del propio adolescente.

En muchas ocasiones dichos comportamientos comienzan en la infancia, destacamos la adolescencia como un periodo difícil, donde el menor se expone a un proceso de continuos cambios, en esta etapa se desarrollan y modifican los diferentes rasgos de personalidad, existe una búsqueda de la identidad, aparecen cambios biológicos, además de modificaciones en el desarrollo emocional y social.

Durante esta etapa se aumenta el número de responsabilidades y crecen las exigencias sociales, todos estos cambios hacen que en muchas ocasiones ni el propio adolescente sepa cómo responder o hacerle frente a determinadas situaciones.

¿Cómo son los problemas de conducta o disruptivos en un adolescente?

Se trata de una alteración en el comportamiento, en ocasiones se caracteriza por un comportamiento antisocial que trasgrede las normas y reglas adecuadas para la edad.

Entre estos comportamientos podemos citar: la irresponsabilidad, el incumplimiento de normas y límites impuestos, el comportamiento trasgresor (ausencias escolares, escaparse, etc.), adicciones, la violación de los derechos ajenos (los robos, por ejemplo), o incluso la agresión.

No es necesario que todos los comportamientos se den a la vez, pueden darse de forma independiente y no en todos los casos dichos comportamientos sobrepasan las barreras establecidas.

¿Por qué es un problema para los padres?

Los padres, por su parte se exponen a los cambios que experimentan sus hijos en todos los aspectos y tienen que adaptar su conducta a esos cambios, muchas veces en periodos breves de tiempo donde se produce un choque y crisis debido al cambio.

Principalmente se produce un cambio de relación, lo que antes era una correspondencia adulto-niño ahora se transforma en adulto-adulto. Estas modificaciones suponen dificultades a la hora del manejo de conflictos por la transgresión de las normas.

Es muy normal que aparezcan diferentes sentimientos de culpabilidad, tristeza y frustración por parte de los padres, al fin y al cabo continuamente nos estamos exponiendo a un comportamiento ambivalente del menor.

¿Cómo se trabaja ante estos casos?

Para una correcta evaluación, es preciso conocer los diferentes puntos de vista de profesores, padres y del propio menor para realizar un plan de tratamiento individualizado, dependiendo de las peculiaridades del caso.

En muchos de ellos, los padres entran a formar parte del tratamiento, para dotarles de diferentes pautas y estrategias y poder hacer frente a las demandas del menor, saber cómo responder o ejecutar de forma adaptativa las exigencias de la etapa.

Además de ello, al adolescente se le proporcionarán diferentes herramientas que le ayuden a adaptarse a la etapa actual, a comprender que le sucede, sus cambios emocionales y del desarrollo, a valorar las diferentes consecuencias y a sacar un beneficio de la conducta adaptativa, haciendo que todo ello fomente un mejor clima y una mejor adaptación al medio.